Esta espaciosa finca con unos 27.000m² está parcelada por las típicas marcas mallorquinas con arboles frutales y pinar. Está situada en plena naturaleza a los pies del Puig de Randa, en una zona protegida.Es coto privado de caza. La ubicación elevada de la finca permite ver hasta el mar. La casa de piedra con vigas de madera y un carácter típico dispone de unos 200 m² construidos distribuidos en dos plantas. La vista, la paz y tranquilidad que se disfruten en este lugar son inmejorables.